domingo, 9 de mayo de 2010

USO UTÓPICO: SOBRE CATALUÑA, CATALANES Y SU TV3. Opinión de Cecilio Olivero Muñoz

USO UTÓPICO

SOBRE CATALUÑA, CATALANES Y SU TV3





     “Un pont de mar blava”. Un puente de mar azul se tituló un disco de Lluis Llach basado en textos de Miquel Martí i Pol, y ese puente de mar azul es para mí como un símbolo silencioso de lo que representa Cataluña desde mi infancia. Siempre he visto esa frase como una metáfora de lo que significaba la Tierra donde nací para mí; viéndola como un puente que se levantaba ante mis ojos y llegaba a todos los confines de este mundo, con la mirada plagada de inocencia y ebria de paz, con el sueño azul del hombre que camina; todo un puente destinado al universo más cercano, universo que habita en nuestra memoria colectiva.

Para mí los catalanes son gente bastante culta, a diferencia de la otra raigambre de la que también estoy orgulloso: la andaluza; siento cierta envidia al comprender que si Cataluña es más culta, más rica y más plena que Andalucía, debe ser por que quizá han invertido su tiempo en el sacrificio del trabajo y no en ir a fiestas, ferias y romerías; y quizá sienta cierta frustración al comprender que mientras los andaluces se divierten y están celebrando su liturgia de semana santa con exagerada pompa y con esa incondicional comunión ante la fe católica, -que yo respeto-, los catalanes han estado, unos hincando los codos, otros trabajando en su empresa, u otros trabajando para subsistir, y han hecho sus deberes y no está la casa aún por barrer. Los catalanes son gente interesada en la cultura universal, en esa cultura, quizá en un menor grado, está el flamenco, la España de charanga y pandereta, -de la que hablaba Antonio Machado-, la España de la fiesta Nacional, de Don Quijote y Sancho, que es como decir las dos Españas de las que prefiero no pertenecer en exceso a ninguna de las dos. Los tachan de separatistas, pero la historia nos ha enseñado que han soportado más de lo que se cuenta, y sufrido más de lo que se quejan, y no han tratado jamás de luchar contra eso por mediación de las armas; siempre han tenido la paciencia y la humildad de otorgarle al pueblo la última palabra, la última palabra de un pueblo que muchas veces no ha sido en toda su totalidad catalán.

Decía Josep Plá, que el catalán es un grosero; él era catalán, aunque un catalán un tanto peculiar por otras razones que no vienen ahora al caso. Quizá algunos catalanes sí sean unos groseros, pero la gran mayoría no creo que lo sean; como no me gustan los razonamientos a la ligera, ni los tópicos, ni la otra verdad del ignorante, quiero decir que para nada son todos  los catalanes tacaños, y para nada son todos los catalanes amantes del dinero, (conozco a catalanes que se desprenden demasiado de “la pela”). Una frase hecha y muy repetida es: no es bueno generalizar, y otra de su misma condición es: que las comparaciones son odiosas.

También es necesario decir que todos los tópicos y los términos que se dicen desde la ignorancia son para gente que no se atreve a pensar por sí misma, y tiene que recurrir a la ceguera tradicional, que es otra manera de llevar la cabeza como adorno.

Cuando veo la televisión española y veo a toda esa gente que cree que tiene la exclusividad de la bondad, la razón y la educación; cuando van con una prepotencia desmedida y tratan a los catalanes injustamente; cuando veo esa prensa rosa con tanto chovinismo, chabacanería, falsa modestia y con tanta corruptela; tan serviles como bellacos, tan deshonestos como casposos, tan victimistas como malas personas; cuando veo a ese tipo de personas tan ordinarias siempre pienso en las Pinturas Negras de Goya. Entonces, sólo entonces, me dan unas necesarias ganas de cambiar de canal, ¿y cuál pongo? Pongo siempre un canal catalán. Un canal catalán donde no se habla de la familia real, la prensa rosa, y de nacionalismos que lleven hacia malas interpretaciones; donde no veo el bipartidismo cutre al que estamos todos sometidos; sólo me queda una esperanza, y es que si unos son de una manera y otros de otra, no es por razones como la genética o razones como la territorialidad, tampoco socio-económicas, es por razones de educación, de empezar a ejercer como autodidactas de nuestros propios principios y de nuestros nuevos valores, de nuestro saber estar y nuestra conmiseración para con los demás.

Quizá yo ahora haya caído en una contrariedad, pues no hay mayor miseria que la del espíritu, y no se puede sentir conmiseración con semejantes personajes. Y no hay populacho más infectado de mugre infecciosa que aquel que no es honesto con su única verdad. La verdad de que es mejor que te toque un tópico que caer en la zafiedad, la verdad de que más vale una vez rojo que ciento amarillo.         

 Cecilio Olivero Muñoz es poeta y fotógrafo.

sábado, 1 de mayo de 2010

DESDE Y HACIA LA CULTURA 2.0. Opinión de Cecilio Olivero

DESDE Y HACIA LA CULTURA 2.0





   Después de haber leído un ensayo de ficción en la Revista Quimera, escrito por Miguel Espigado (Novel Héroes),  que me ha llevado a un artículo de Javier Calvo llamado “Por un libro Universal”:http://www.elpais.com/articulo/opinion/libro/universal/elpepuopi/20091224elpepiopi_11/Tes he comprendido bien la idea, la idea como verdad en constante realización, la idea como germen de un ocaso hacia una nueva era. Viendo el protagonismo que están teniendo las nuevas tecnologías, y entendiendo que toda escritura contemporánea fluye hacia un nuevo paradigma como lo es la literatura digital, he hallado el camino a seguir. En esta “travesía” en lo que a divulgación de una obra literaria se refiere, hay que decir que si queremos, poetas como yo, levantarnos de ese ostracismo el cual somos condenados por las editoriales, y en contra del cual no podemos luchar, nos vemos muchos en la obligación de tomar la determinación de publicar el trabajo de escritura en los blogs personales que cada uno tenga, o en los resortes que Internet pone a nuestra disposición. En mi caso, he decidido publicar mi trabajo en mi blog personal, y/o en otros periféricos para poner la primera piedra, o mi propio grano de arena hacia la emancipación total del autor, consagrado o no, de las riendas de la política editorial que somete, e impone sus parámetros, dispone de sus reductos, y evoca al hecho de convertirte en un puro outsider. Digo esto por sus negativas siempre objetando sus catálogos donde te marginan, o sus políticas siempre con un trasfondo de línea comercial y competidora, que es toda la meta posible que una editorial, sea pequeña o grande, debe tener si no quiere llegar a la bancarrota. Aunque es inevitable y utópico luchar contra tan terrible tsunami,  devolverles así “el desprecio” al que estamos sometidos los escritores minoritarios, o los escritores del yo, siempre es como el que da puñetazos al aire. Se lee lo comercial, el estereotipo en la poesía es inevitable. Se debe leer a los poetas de mente universal porque son los poetas que dicen que hablan de las cosas que les pasa a la gente; aunque siempre serán los mismos aquellos que se acerquen a la lectura, o a la nueva literatura, ya sea la poesía o la narrativa o el ensayo. No se puede escribir para las minorías. Estás perdido sí escribes para los menos, aunque los menos sean a veces los que lleven la razón. Quiero escribir para que me quieran, dicen unos, o, quiero escribir para las masas dicen otros, o, me conformo con que me lean las minorías; todos ellos andan el sendero del agobio cuando comprenden lo que de verdad se les viene encima. Se debe escribir para uno mismo, desde uno mismo y para sí mismo. Sólo así se es original y es ahí donde un escritor encuentra una voz propia. Escribiendo para sí mismo uno no puede tener miedo, ya que es sólo tuya la opinión y eres tú el único lector que puedes tener, y en el hipotético caso de que tengas algún lector siempre te será fiel, ya que se es menos que una simple minoría. Sólo así se escribe con personalidad, sin miedo, con estilo propio y se es innovador en lo que se dice o se cuenta. En literatura siempre están bajo el yugo de la otredad consentida. Hay que abrir los conductos para que cualquier poeta pueda publicar su poesía con el derecho legítimo de que lo lean todos aquellos que lo quieran leer, o en menor caso, los que puedan leerlo, ya que estamos condicionados por la cultura de masas y se olvida, en muchos casos, la de las minorías, y mucho más, a la cultura del yo, que es como decir la nonada del onanismo. Y en esto Internet es donde entra en el juego.
Yo soy mi propia minoría, y sólo tengo oídos para lo que yo pueda decir. Sólo yo tengo mi verdad, y no me importa si me leen o no, no voy a sacar beneficio alguno, no va a bajar el nivel del ranking en mi estadística de ventas, no me van a traducir en otra lengua, no voy a hablar en ninguna conferencia, no percibiré dinero alguno; yo soy mi único lector y no me importa lo que puedan pensar los demás, yo soy el único que me va a leer y el que no polemiza consigo mismo.
 En el artículo de Javier Calvo se habla de una autopublicación, donde el autor al no serle rentable la publicación por Internet y por formato gratuito de e-book, tal y como si lo sería al publicar su obra en formato papel, lo hiciese percibiendo beneficios con la publicidad en sus propios blogs o webs, o también haciendo conferencias, que es otra forma de ganar dinero, como tantas. Yo he optado por otra: no ganar nada de dinero. Nada. Cero. Soy humilde poeta, soy tan humilde que me veo, más que como poeta, como un mero aficionado; y no pretendo ser exclusivo en lo que a humildad se refiere. Es aquí donde entra en juego Internet, y por lo que la industria del libro en formato papel peligra, por que ahora la opinión de los lectores cuenta mucho más, y será más conceptual la demanda de los lectores ejerciendo su deber a la información que ellos quieran o precisen más oportuna. Ahora con un clic tienen acceso a lo que de verdad les interese. Considero que mi opinión como única, y legítima, y mía propia, debe darse gratuita, como el pan, como el agua potable, como la tierra, como el aire que se respira (esto tiene cierto aire de poeta del pueblo, pero debe de ser así, aunque tampoco me importe el pueblo y lo que él pueda decir al respecto). No soy mejor que nadie, ni soy un ejemplo. A Internet no tienen acceso los pobres del mundo, lo tienen las clases medias. Pero gracias a que así está cimentada nuestra cultura muchos poetas intentan vendernos humo cuando deberían vendernos oxigeno. Los escritores de ahora están algo preocupados por que se les acaba la gallina de los huevos de oro. Internet lo ha cambiado todo y la literatura no iba a ser menos. No voy a decir nombres, pero estos escritores preocupados no comprenden que ahora el mercado va a ser otro, y el lector no estará tan limitado como lo ha estado hasta ahora. O se es de derechas o se es de izquierdas, pues no; ahora hay gente que también es de arriba, o de abajo, o de centro, o extremista, y puede y podrá elegir tan sólo con un clic. Ahora la gente tendrá más variedad, su opinión ahora sí será escuchada. Unos escriben o cantan en replica de lo que otros piensan, y otros replican lo que estos piensan, escriben o cantan. Es un círculo vicioso. El cuento de nunca acabar. Ahora ya hay más opiniones y eso ya no les gusta tanto. Yo escribo para mí y no intento hacer daño ni a unos ni a otros. Me consuelo con mi propia verdad, y esta verdad deja de ser propiedad privada en el mismo momento que la hago pública. Esta verdad al ser publicada por Internet deja de ser mía en el momento que la cuelgo en Internet (como todo lo que en Internet circula). No quiero ser demagogo, solamente quiero hacer sensible una mirada. Hacer visible una realidad, la cual es alejada de la cultura como tal, para convertirse esa misma cultura en una cultura de elitistas, que también tienden a ser minoría. ¿Ustedes conocen a algún poeta que viva de la poesía? ¿Ustedes conocen el refrán de que  mal de muchos consuelo de tontos? ¿Ustedes conocen el dicho de que sólo los locos desconocen acerca de su locura? Pues ahora la poesía tendrá menos valor del que ya de por sí tenía, aunque habrá más poesía colgada en la red, buena o mala. Ahora el consuelo de pocos será escuchado. Ahora hasta los locos tendrán su opinión, y no podrá ser negada o ignorada.
      La pluralidad, la diversidad, ahora son un hecho aquí en Internet. Quizá sea un loco más el que opine desde su rincón-blog, no me importa lo que digan sobre tu/mi locura-opinión; la humanidad se contradice ella sola, yo también.


***


   Es posible hacer más poética la obra de un poeta, es posible hacer de la poesía parte de una herramienta entre todas las herramientas dentro de las conocidas como artes plásticas, fotográficas (cinéticas o fijas), o las artes musicales. Todavía es posible que un poeta haga más evidente, que resuene con más fuerza, que sea más cinética, literariamente hablando, su obra escrita. La literatura del hoy es tan poliédrica que causa vértigo asumirla. Se puede difundir la poesía a través de otra fuente poética, y es bajo el influjo de la plasticidad, de la imagen como acompañamiento a las palabras, de la música como parte de lo literario, del cine como resorte a las palabras, una suma de afiches como decía Julio Cortázar. Como parte de una mezcolanza que acompañe a la difusión de la palabra escrita. Al no buscar lectores, ni escribir para un público no tengo ninguna obligación, ni nada que perder, ni me debo a un público determinado, quien me quiera dejar de leer sólo tiene que clickear en la equis y asunto concluido.

La fusión entre cinética, entre imagen, entre música es un hecho debido a la ya conocida irrupción del apropiacionismo en nuestras vidas de solitarios poetas; ya conocido por la música y otras artes hace algún tiempo, quizá sea demasiado para no habernos dado cuenta mucho antes. La combinación de las artes como conducto o resorte hacia la yuxtaposición entre las artes modernas, y las artes plasmadas entre Mega-bytes debe concluir hacia y por el trasfondo de la literatura. Ha empezado un nuevo movimiento amparado entre la literatura y las artes plásticas, las musicales y las cinéticas, un nuevo recurso con muchas expectativas. Es el futuro de las palabras y las imágenes, los fotogramas y los pentagramas. Ya Goya en sus Caprichos y en sus Desastres de la Guerra intentó con palabras hacer más evidente la realidad de las imágenes. Me he sentido editando mi trabajo literario por Internet e intercalando en la misma imágenes (fotográficas o pictóricas) en consonancia con lo que se decía en las palabras. Es hacer lo contrario que hizo Goya, llevar la imagen a las palabras y no las palabras a la imagen, como él hizo en sus dibujos y aguafuertes. Empieza una nueva era, la digitalización de la literatura es el punto de encuentro entre las distintas formas de expresión. Es la unión de las artes y de la expresividad. Un nuevo camino empieza para el arte por que existe Internet. Como decía Jim Morrison, el mundo es nuestro y lo queremos ahora, pues ahora está a nuestro alcance. En nuestras manos.  

 Cecilio Olivero Muñoz es poeta y fotógrafo.

miércoles, 28 de abril de 2010

La política (con y sin comillas) cultural en Murcia (ciudad). Opinión de Bruno Jordán.

 
Bruno Jordán es escritor y periodista.


La política (con y sin comillas) cultural en Murcia (ciudad)       
            Buena parte de quienes menean el cotarro cultural en Murcia (ciudad), particularmente un estimable número de quienes lo hacen al amparo directo o indirecto de entidades públicas, parecen haber optado por seguir una línea warholiana:  quince minutos de gloria para cada cual. Como el imposible Agua para todos institucional.
El mecanismo es simple como el de un chupete: se organizan eventos –me refiero concretamente a los de índole más o menos poética- con numeroso(a)s intervinientes. Con su presencia y la de sus familiares y/o amigo(a)s, el aforo está garantizado. Hay, incluso, quienes van mucho más allá: organizan actos maratonianos con intervinientes no ya numeroso(a)s, sino innumerables. Entre la espera de cada cual y la de sus amigo(a)s o/y familiares, el aforo continuo está medio garantizado. Cuantiosos fondos públicos.
La cosa tiene, como casi todo, una parte buena: lo poético se transmite y se comparte de manera personal y directa. Es la parte humana de lo poético.
Pero la parte mala es mayor con creces: lo poético queda entre quienes de una manera u otra formamos parte de ese mundillo. Nos escuchamos, leemos, compramos, vendemos y hasta juergueamos uno(a) con otro(a)s. La mayoría de la población esta(mos) mucho más pendientes de Messi y/o Cristiano Ronaldo. Es -acaso- la parte cruel –y también acaso- humana de lo poético. Hasta ahora lo ha sido.
Algo habrá que hacer. Pero eso es motivo de otra opinión en Alteridad.

Prensa Gráfica Obsesiva Mayo 2010/César Reglero

Cèsar Reglero, poeta visual apropiacionista.

Prensa Gráfica Obsesiva Mayo 2010/César Reglero
(con referencias a la sección Opiniones Alteridad y al artículo de J. Seafree que contiene)


(Para verlas ampliadas, pulsa sobre las imágenes)







(Para descargar la publicación completa de César Reglero correspondiente a Mayo/2010, pulsa sobre la imagen)

martes, 27 de abril de 2010

UNA MIRADA A LA “ANTOLOGÍA APROPIACIONISTA DE LA POESÍA VISUAL ESPAÑOLA”, DE CÉSAR REGLERO. Opinión de J. Seafree

Metáfora del diálogo

(UNA MIRADA A LA “ANTOLOGÍA APROPIACIONISTA DE LA POESÍA VISUAL ESPAÑOLA”, DE CÉSAR REGLERO)

Por J. Seafree

     La poesía y el arte son “seres” vivos; su evolución, su transformación y también el intervencionismo estético y plástico que supone la actividad apropiacionista -sin malvadas pretensiones, sin prejuicios-, están “al servicio” del hombre, tanto del creador, del intérprete plástico (para el caso del apropiacionismo) y del espectador. La justificación de César Reglero para esta apasionante antología demuestra las anteriores afirmaciones. Todo ello deviene en un enriquecimiento de la obra original: ésta ofrece múltiples satisfacciones, más allá de la tradicional intención del creador unívoco.

     Como sabemos, el mail-art supone un empujón definitivo en este tipo de quehaceres, pero su valor es máximo si admitimos, especialmente, que al hacer “horizontal” el arte, las conciencias de los mismos autores se tornan más libres, más tolerantes, menos vanidosas y codiciosas. El fenómeno artístico y poético desemboca, así, en un jardín colectivo, lejano de focos economicistas, un jardín que no persigue la plusvalía, castigo tan extendido en cualquier actividad.

     Algunos títulos de los colaboradores que aparecen –por ejemplo, “Sírvase usted mismo” de López de Ael, “Trasvase” de Manuel Calvarro, o incluso “Poco a poco” de Isabel Jover- son elocuentes en este sentido: suponen una genuina muestra descriptiva del propio sentido del volumen.
La poesía visual, de esta forma, es una alternativa artística que rompe el paradigma del patrón de la belleza al uso, es decir, va más allá de transgredir fronteras entre géneros plásticos, puesto que desde la sencillez y la clarividencia propone la reflexión, la duda, la interrelación y la complicidad, en búsqueda de valores simplemente humanos.
     
     El poeta visual apropiacionista, como biólogo, como investigador en el laboratorio de los signos y las imágenes, genera la evolución de los poemas visuales, del mismo modo que evolucionan la ciencia y la historia, puesto que éstas y aquéllos comparten en su desarrollo el hecho experimental. Al preguntarse César Reglero, “¿sería el mundo diferente si todos fuéramos artistas?, está preguntando de otra manera ¿sería el mundo diferente si todos fuéramos buenas personas?

     ¿Qué pretende César Reglero, qué intenciones tiene cuando realiza las manipulaciones del periódico El País, durante tantos años? La experimentación es el único motivo; es una manera de encauzar otras obsesiones, otras preocupaciones. Esto es, su perseverancia en tales tareas –esa “adicción” que él mismo reconoce- tiene mucho que ver con la aproximación entre lo científico y lo artístico (que hemos citado en el párrafo anterior), que es más acentuada en las últimas décadas. Cálmese definitivamente el antólogo, y que desaparezca cualquier temor por “estar fuera de la ley”. En primer lugar, revisando el propio titular de aquel 13 de marzo de 2005 en el citado diario, reseña de su exposición sobre aquellas arriesgadas manipulaciones de prensa, leemos “La evolución del garabato”: el artículo refiere, al citar “garabato”, a trazos, dibujos, borrones, rasgos, o sea, signos plásticos sin más, y se aclara en la propia reseña, la extensión y la concienzuda labor del artista, sin incidir en asuntos o márgenes lícitos o no. En segundo lugar, piense César Reglero en la indulgencia sincera de quien pudiera conocer sus manipulaciones de prensa o pudiera verse afectado en ellas, y que tal apreciación acaeciera sin molestia alguna.

     Hace unos cuantos años, Josep Sou (en una presentación o conferencia en la Fonoteca Nacional de Madrid) decía que él creaba (escribía, componía poemas visuales, etc.), entre otras cosas, para ser mejor persona. Qué afirmación más sencilla, más necesaria y qué cierta. ¿Cuántos de los poetas visuales (apropiacionistas o no) sentimos algo similar o idéntico a las palabras de Josep Sou? Posiblemente casi todos –o todos-. Hermosa casualidad, en este sentido, la que aporta el título de su obra incluida en esta antología: “Tendencias y equilibrios”. ¿Qué, sino sensatez y armonía, nos aportan los avatares y los entresijos de nuestra creatividad?

     Compartir información es comunicar; eso, por supuesto, también es la poesía visual, y cómo no, la actividad del poeta visual apropiacionista. Comunicar es una manera de construir (en contraposición, la destrucción es siempre fácil). Si construir, comunicar, crear –independientemente del grado de dificultad- suponen un acto humano bello, generoso, el propio esfuerzo en tal empeño se transforma en un camino abierto, libre, enriquecedor. Es la alternativa auténtica, la que convierte al hombre -aquí, al artista- en virtuoso, en bondadoso.

     ¿Cómo comenzamos a leer y a escribir? Copiando, repitiendo, una y otra vez, las letras, las palabras, las frases. Y de esta forma, descubrimos en la infancia el umbral de un mundo cargado de posibilidades y de responsabilidades. El apropiacionismo, esa peculiar relectura y reescritura, sirve para poner en tela de juicio la institucionalización del arte. Y en este aspecto, esta antología acierta en las referencias históricas, los personajes y nombres propios que explica el autor, los diversos fenómenos artísticos por los que sobrevuela, así como las reflexiones sobre los museos, los planteamientos legales y algunos hitos artísticos contemporáneos mencionados en sus páginas.

     Finalmente, el apropiacionismo, como manifestación artística colectiva, se erige en un reto con un fruto inesperado, siempre múltiple y que no espera recompensa monetaria. Los autores iniciales y el artista apropiacionista apuestan por un diálogo gracias al cual será cada vez más complicado poner límites a la creación, y como provecho del mismo, la imaginación y la necesidad de comunicar, afloran como pilares reales del proceso. Y en esta práctica, en este momento y en este escenario abierto, el poder con minúsculas -ese poder de querer es poder, ese poder de posibilidades, ese poder de capacidad y de hacer- detiene al siempre perverso Poder con mayúsculas, ese que coopera con la apropiación de la cultura y del arte, encarrilándoles al espejismo del consumo, los beneficios y el mercado. En palabras de Manuel Calvarro, presentador de la antología, “hemos de aprender a sepultar ….ese super-ego….y hacer olvidar….esa conversión….que hace igualar la obra de arte al dinero que produce.” En definitiva, porque el quehacer apropiacionista es sin duda un repertorio de emociones, y el valor de éstas es afortunadamente intangible.



(Madrid, marzo de 2010)


J. Seafree, poeta y poeta visual, esclavo de sus pasiones, admira el arte, venera la música; pseudónimo de Javier Ocaña Gallego, pretende ser solamente un hombre libre, en zapatos y en zapatillas.


El artículo de J. Seafree, publicado por César Reglero en la página BOEK861

(Pulsa en las imágenes para verlas ampliadas)









miércoles, 21 de abril de 2010

Reflexiones de Cèsar Reglero en torno a la poesía visual ilustradas con una creación de Óscar Garriga


Cèsar Reglero, poeta visual apropiacionista.

LA INDUSTRIA GRÁFICA, en la búsqueda de referentes de la poesía experimental, debemos hacer una parada en el S. XIX por cuanto es el punto de partida de la era de la imagen. La cultura empieza a extenderse entre las capas populares y deja de ser patrimonio exclusivo de las clases dominantes.
Es el momento en que el significante tiene su propia autonomía estética y ello amplia de manera exponencial las posibilidades expresivas del poema, pero al mismo tiempo se exige un mayor esfuerzo al lector por cuando deberá moverse en un terreno sin reglas ni códigos pre-establecidos. Los publicistas son los primeros que toman nota de las nuevas posibilidades expresivas de la imagen y trabajan de manera denodada sobre el inconsciente del receptor y su percepción subliminal El poeta tiene asignada una labor mucho más noble, por cuanto lo único que pretende es apelar a la fantasía y la razón del receptor para que pueda disfrutar del momento mágico del descubrimiento y de esta forma, compartir sensaciones y sentimientos.
LABERINTO INICIÁTICO, de alguna manera, lo esotérico, lo hermético y lo numerológico siguen presentes en el poeta experimental, por cuanto los actuales procesos de innovación en la poesía, son tan rápidos y variados que para un lector no iniciado, todo esto constituye un mundo por descubrir y un misterio por entender. Curiosamente, el ciudadano medio, poco habituado a estos códigos poéticos, está constantemente bombardeado por los código publicitarios que, en buena medida, también usan de los recursos poéticos-visuales.


-Óscar Garriga- Màgia (2006)

Imagen de Óscar Garriga cuyas connotaciones subliminales son más que evidentes, pero también puede encerrar otros códigos que deben ser descifrados

Cèsar Reglero es psicólogo, grafoanalista y artista multidisciplinar, ha escritos varios libros sobre arte, creatividad, grafología, poesía visual y apropiacionismo. Actualmente gestiona el Archivo-Museo de Mail Art y Poesía Visual de Tarragona.





Óscar Garriga. Empecé de manera inconsciente a mezclar dibujos-imágenes-poesías en el ordenador (mi herramienta de trabajo en un 80% des de 1999) fue en 2005 cuando hice las primeras obras de poesía visual digital (así las he terminado llamando) aunque en 2003 ya había hecho cosas de manera espontánea mezclando estilos como surrealismo, pop art i còmic, pero fue para participar en convocatorias del Boek681que envié algunas a Cèsar Reglero y le gustaron… eso me animó… conocía la obra de Joan Brossa y siempre me había parecido interesante ese concepto imaginativo, pero debo ser sincero… hasta que no me conecté a la red de redes no aprecié el verdadero sentido innovador y al mismo tiempo crítico de este ARTE, lleno de verdaderos artistas que por fin están dando patadas al arte aburrido y decadente depositado o vaciado sobre una tela.

Coragre es mi seudónimo utilizado en el mundo de la música y también en mis últimos trabajos de humor gráfico. Titulo mis trabajos en catalán porque así pienso y me expreso -ya hace más de 30 años que escribo poesía y hago letras para canciones-, pero creo que todavía soy novato en este Arte.

lunes, 19 de abril de 2010

OPINIÓN: SI HABLAMOS DE LO VULGAR... por Begoña Leonardo

Por Begoña Leonardo


El origen etimológico:
Vulgar; perteneciente al vulgo, al pueblo llano.
Di-vulgar; intentar que algo sea conocido por el mayor número de personas.
La ordinariez o el mal gusto, la ausencia de modales o de elegancia. Algo que es muy de nuestro tiempo, ya en la antigüedad era motivo de estudio y aunque, salvando las distancias, tiene mucha relación con lo que Teofrasto 372 a.C (sucesor de Aristóteles en la escuela Peripatética, destacado estudioso de la ciencia y reconocido por sus tratados de botánica), en la obra “Los caracteres”, plasmó un breve, vigoroso y mordaz boceto de los tipos morales. Donde deja patente que la rusticidad es “la ignorancia carente de modales”.
Estamos acostumbrados a observar y a sufrir a través principalmente de la televisión, la vulgaridad tanto en su expresión verbal como no verbal. Con el pensar, pero también con el hacer. Según Teofrasto, cuando alguien es vulgar, lo es en todo. Y lo es definitivamente porque no sabe que lo es, o sea, que es tarea casi imposible ponerle remedio.
La vulgaridad, por tanto, nace de la ignorancia, el desconocimiento de ser vulgar, llegando al extremo incluso, de verse en ocasiones a sí mismo como alguien excelso y refinado. Sobre todo cuando se tienen alrededor bufones preocupados exclusivamente de las audiencias, que aplauden y vitorean estos comportamientos deplorables, que solo contribuyen a que el mal gusto se generalice. Mostrar personas que saben estar, educadas, atentas, cordiales, respetuosas con sus semejantes y con una preparación, no es rentable.
Cuando se conjugan; vulgaridad, ordinariez, grosería... el resultado puede ser “la mala educación”. Aunque, independientemente, una persona vulgar no tiene por qué ser maleducada, porque la vulgaridad no es un asunto ético, sino estético.
Nadie nace vulgar, pero cultivar lo vulgar, cultivar lo que nos regalan estos patrones que influyen sobre todo, en gente que no se atreve a mirar un poco más allá, o en los que por su escasa preparación, luces o edad, simplemente se quedan enganchados a la pantalla, para ver personas que se enfrentan, que se despellejan... que aluden a familiares, a los que dicen que quieren y que por ellos “ma-tan”, que salpican de mierda a todo el que se acerque, que pase por allí. Contribuyen de manera nefasta a que miremos donde miremos, no encontremos en lo vulgar; lo llano, lo del pueblo, sino lo soez, barriobajero y falto de modales.
Desgraciadamente, muchas personas pasan las mañanas, las tardes, las noches, sin ningún objetivo lúdico más cerca. Sin acudir a un museo, a un teatro, sin acariciar un libro entre sus manos. Sin ninguna experiencia próxima a la cultura, sin ninguna conversación medianamente interesante. Hemos pasado del patio de vecinos a la pantalla, con sólo pulsar un botoncito del mando a distancia. Acomodados en el sofá, millones de espectadores disfrutan a la vez del espectáculo, pero padecen de manera individual, una existencia hueca.
“Hay un vulgo en todas partes” que decía Graciano, refiriéndose a la Corte Corintia...
Cualquier necedad es vulgar y la necedad es igual a bobería.
Seamos críticos, no bobos.
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Begoña Leonardo : "Trabajadora de la palabra... Autónoma a ratos, madre a tiempo completo, poeta siempre y sin opción. Escribo para diferentes medios como freelance, y en formatos digitales, blogs, revistas literarias..."